VIH y otras ITS

VIH

¿QUÉ ES EL VIH y el Sida?

El Sida, o Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, es un estado avanzado de la infección causada por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Hoy en día y es más correcto  hablar de infección por VIH.

La infección por VIH comienza cuando el virus  penetra en el torrente sanguíneo de una persona y provoca una cierta respuesta inmune. Es decir, el cuerpo detecta la presencia del virus en la sangre, y genera anticuerpos (defensas) para combatirlo.

Lamentablemente, estos anticuerpos no sirven para defenderse completamente del VIH, que empieza a deteriorar progresivamente el sistema inmunitario. Durante ese tiempo, que puede durar entre seis meses y diez años o más, la persona no necesariamente desarrolla síntomas o problemas médicos que indiquen que esté infectado, por lo menos hasta el momento en que su sistema inmunológico es tan débil que empiezan a aparecer problemas de salud indicativos de la infección por VIH o  enfermedades diagnósticas de  Sida.

En cierto modo, una vez que se produce la trasmisión, el virus realizará una campaña de destrucción “silenciosa” de nuestras defensas, de ahí que sea tan importante detectar precozmente el VIH y combatir la infección cuanto antes.

¿EN QUÉ FLUIDOS SE ENCUENTRA EL VIH?

El virus del Sida se ha encontrado en muchos fluidos del organismo, como en la saliva y en las lágrimas, sin embargo no es posible infectarse al entrar en contacto con ellos porque la concentración de virus es mínima. Sólo en la sangre, el semen y en las secreciones vaginales, y en menor medida en la leche materna, hay una concentración suficiente del virus para producir la infección.

¿CUÁLES SON LAS PUERTAS DE ENTRADA DEL VIH?

Para infectarse, además de entrar en contacto con fluidos infectados, es necesario que el virus penetre en nuestro torrente sanguíneo. Para ello, el VIH necesita de unas “puertas de entrada” qué son las pequeñas lesiones que pueden encontrarse en nuestra piel o mucosas.

La piel es lo suficientemente gruesa como para que el VIH no puedan atravesar la, si entran en contacto con fluidos infectados. Pero sí en la piel hay lesiones, como heridas, cortes, llagas, etc., la barrera dérmica estará deteriorada y el virus del VIH  podría pasar a través de dichas lesiones.

Las mucosas son un tipo de piel más frágil y rica en vasos sanguíneos que recubre el interior de la boca, garganta, uretra, vagina, ano y recto. Las mucosas anales y rectales son más delgadas que la vaginal o bucal, se pueden lesionar más fácilmente, siendo  la penetración anal sin condón la práctica de más riesgo para contraer el VIH.

Durante las relaciones sexuales casi siempre se producen microlesiones en las mucosas, muchas de ellas invisibles al ojo humano, pero lo suficientemente grandes como para que por ellas pase el VIH al torrente sanguíneo.

¿QUÉ SON LAS PRÁCTICAS DE RIESGO?

Se llama práctica de riesgo a cualquier conducta que tengamos que pueda hacer que el semen, las secreciones vaginales o la sangre infectados penetren en nuestro torrente sanguíneo y, por tanto, que nos infectemos con el VIH. Una sola práctica de riesgo puede transmitir el virus del VIH. A veces, personas que han tenido una práctica de riesgo no se han infectado, pero eso no quiere decir que no vaya a ocurrir la próxima vez.

¿QUIÉN PUEDE INFECTARSE?

Cualquiera puede infectarse con el VIH. Lo que importa no es quiénes somos, hombres o mujeres, heterosexuales, homosexuales o bisexuales, jóvenes o mayores, ricos o pobres, sino lo que hacemos y cómo lo hacemos.

El VIH se transmite a través de prácticas de riesgo, de comportamientos que podemos tener o evitar, eso depende de nosotros: prevenir el VIH está en tus manos.

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